Cualquier instalación de aire comprimido en España debe cumplir con una serie de normativas que garantizan la seguridad, eficiencia y correcta legalización de los equipos de presión. Este cumplimiento es especialmente relevante en sistemas industriales o en instalaciones de gran capacidad, como aquellas que incorporan un compresor de aire, donde el nivel de exigencia normativa es mayor.
A continuación, te explicamos cuáles son las regulaciones más importantes que afectan a las instalaciones de aire comprimido y cómo se aplican en la práctica.
Reglamento de Equipos a Presión (REP)
El marco legal principal es el Real Decreto 809/2021, que regula todos los equipos que trabajan a presiones superiores a 0,5 bar. Este reglamento se aplica a depósitos, tuberías, redes neumáticas y accesorios de seguridad que forman parte del sistema de aire comprimido.
Además, el REP clasifica los equipos en diferentes categorías en función de la relación entre presión y volumen, estableciendo los requisitos técnicos y de control necesarios para garantizar un funcionamiento seguro y controlado.
Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC)
Las Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC) desarrollan y detallan los aspectos técnicos del Reglamento de Equipos a Presión. En ellas se definen los criterios de diseño, montaje y puesta en marcha de los equipos de presión.
Estas instrucciones especifican materiales, pruebas obligatorias y características mínimas que deben cumplir los elementos de seguridad como válvulas, presostatos y otros dispositivos críticos. Su cumplimiento es obligatorio y resulta clave para evitar fallos prematuros o riesgos derivados de una instalación incorrecta.
Inspecciones periódicas con OCA
Las instalaciones de aire comprimido deben someterse a inspecciones periódicas realizadas por un Organismo de Control Autorizado (OCA). Estas revisiones se dividen en tres niveles:
- Nivel A: inspección visual en servicio.
- Nivel B: inspección más profunda con el equipo fuera de servicio.
- Nivel C: prueba de presión y verificación completa de los dispositivos de seguridad.
La frecuencia de estas inspecciones depende de la categoría del equipo según el REP. En instalaciones con compresores de aire industriales, el control suele ser más riguroso debido al mayor riesgo potencial.
Legalización y registro de la instalación
Antes de la puesta en marcha, toda instalación de aire comprimido debe ser legalizada ante la autoridad competente. Para ello, la instalación debe ser ejecutada por una empresa habilitada como EIP-1 o EIP-2, según el tipo y características del sistema.
La legalización incluye la presentación de documentación técnica, certificados CE, datos de los depósitos, características de seguridad y, en determinados casos, un proyecto técnico firmado por un ingeniero. Esto suele ser necesario cuando el producto presión × volumen supera los umbrales establecidos por la normativa.
Calidad del aire y normativa técnica
Muchas industrias aplican estándares técnicos como la ISO 8573 para garantizar la calidad del aire comprimido en términos de humedad, partículas y contenido de aceite. Aunque no es obligatoria por ley en España, su uso es habitual en sectores con procesos sensibles.
Esta normativa resulta especialmente relevante en industrias como la alimentaria, farmacéutica, laboratorios o sistemas de automatización, donde la calidad del aire influye directamente en la fiabilidad del proceso.
Instalación de compresores en entornos especiales
En determinados entornos industriales pueden aplicarse normativas adicionales. Por ejemplo, la normativa ATEX es obligatoria cuando la instalación se encuentra en zonas con riesgo de explosión.
También pueden existir requisitos específicos relacionados con ventilación, protección contra incendios o control acústico, especialmente cuando los compresores se instalan en salas cerradas o zonas de trabajo continuo.
Asesoramiento y apoyo para tus instalaciones de aire comprimido
Cumplir con la normativa vigente en las instalaciones de aire comprimido es fundamental para garantizar seguridad, eficiencia y tranquilidad en cualquier entorno industrial. Dado que los requisitos legales y técnicos pueden resultar complejos, contar con asesoramiento profesional marca la diferencia.
En Técnicas Ferreres ponemos a tu disposición nuestra experiencia para ayudarte a resolver dudas, orientarte y acompañarte en todo lo relacionado con tu instalación de aire comprimido, desde la legalización hasta el mantenimiento y la optimización del sistema.